Ubicada en la prestigiosa zona de Las Marías del Valle, en San Martín de los Andes, esta encantadora casa ofrece un estilo de vida inigualable en un entorno natural privilegiado. Con una superficie total de 1.804 m² y 152 m² cubiertos, esta residencia de dos plantas combina amplitud, funcionalidad y confort. La vivienda fue construida a partir de contenedores marítimos adaptados, lo que le otorga un estilo arquitectónico moderno y distintivo, además de gran solidez estructural.
El ingreso a la vivienda se realiza a través de un invernadero de aproximadamente 8 x 3 metros, que funciona como hall frío y se encuentra rodeado de plantas, generando un espacio muy agradable y luminoso, ideal también para desarrollar una huerta.
En planta baja la propiedad cuenta con cocina-comedor, amplio living, dos dormitorios y un baño completo.
En planta alta se encuentra un espacio independiente y versátil, con acceso desde el exterior y baño propio, ideal para utilizar como oficina, estudio o incluso incorporarlo a la vivienda principal como un dormitorio adicional. Todos los ambientes se destacan por su excelente luminosidad natural.
El terreno se encuentra forestado, con una gran variedad de especies como retamas, álamos, sauces, fresnos, sorbus, abedules, chacay, acer y lupinos, creando un entorno natural muy especial. El lote cuenta también con costa sobre un canal y un estanque, que aportan aún más encanto al entorno natural de la propiedad.
La propiedad dispone de servicios de agua corriente, electricidad y agua potable, además de contar con portería, lo que aporta mayor seguridad y tranquilidad. Con 7 años de antigüedad, la casa se encuentra en excelente estado de conservación y lista para habitar.
Además, se ubica a solo tres cuadras de un espectacular parque con costa sobre el río Quilquihue, ideal para disfrutar de caminatas, momentos al aire libre y del contacto directo con la naturaleza.
Con expensas aproximadas de $80.000, esta propiedad representa una excelente oportunidad para quienes buscan calidad de vida, naturaleza y privacidad